viernes, 30 de abril de 2010

Promesa cumplida

¿Qué día es hoy? ¡Viernes! Eso significa que es un buen día para reunirnos y compartir una nueva historia de esas extrañas.
Esta historia me la contó mi papá hace muchos años. No es que él la haya vivido, sino más bien creo que la leyó. Quizá por eso debo advertir que lo que mi memoria no alcanza recordar, mi creatividad se atreverá a remendarlo. Por ello la contaré lo más breve posible.
Hace muchos años, dos jóvenes amigos se hicieron una promesa: El primero que muera se encargaría de hacerle saber al otro si hay o no más allá. Si hay algo más después de la vida.
Como diría don Mingo Bethancourt, el tiempo todo lo borra. Así que el paso de los años se encargó de poner otros temas en la mente de aquel par de amigos quienes, al llegar a la madurez ya no se frecuentaban como antaño, aunque el cariño y el recuerdo de la amistad siempre estuvo latente.
Cierta noche, uno de aquellos personajes (ahora convertido en todo un caballero) se extrañó de ver que se había detenido el reloj de la sala a las siete de la noche. Estaba muy consciente de que por lo menos eran las nueve. Al querer confirmarlo con su reloj de pulsera, vio con extrañeza que también éste tenía las siete de la noche.
Y así se encontró con que todos, absolutamente todos los relojes de su casa se habían detenido a la misma hora.
Al día siguiente recibió una llamada. Un pariente de su antiguo amigo le comunicaba sobre la muerte de éste.
En ese momento, impulsado por una corazonada, el hombre preguntó: 
-Perdóneme ¿a qué hora falleció?
- A las siete de la noche
¡Plop!

14 comentarios:

Abi E. dijo...

Hola Nancy, el tiempo se detiene para las personas que se van y así se lo hizo saber a su amigo.

Besitos
el lio de Abi

Balamgo dijo...

Hola Nancy,
El tipo de historias que comentas en el relato, siempre me han apasionado.Debe ser que queda algo de mi niñez y de los cuentos que me contaba mi abuela, por cierto, muy buena fabulista.
Ojalá¡ Pudiera yo acordarme de todas las que me contó...
Una historia preciosa.
Un abrazo cariñoso.
Gracias por tu amable visita.

CAS dijo...

¡Plop! Así hice yo cuando te volví a ver en mi blog, jajaj Fue de emoción, por suerte y nada de mensajes del más allá. Una historia creíble, al fin y al cabo no tenemos pruebas de nada!!
Besotes y mucha alegría por el regreso.
(apapachos.... cuánto que no escribía esta expresión, DEMASIADA!!!me oyó?)

Mariela Torres dijo...

¡Es maravilloso! Hay vida después de la muerte. Es una buena noticia.

¡Besos!

LadyMarian dijo...

Uy! Impresionante! Empezamos con un viernes fuerte pero sin miedo. Pone un poquito la piel de gallina pero no nos quedamos mirando alrededor con desconfianza. jaja!!
Besotes

Neogeminis dijo...

Guauuuu!!...esa sí fue una confirmación!!!!...me imagino que el hombre, si bien se puso triste por la partida de su amigo, por el otro lado, habrá festejado, porque tuvo el privilegio de saber de primera mano que no hay final, sino un nuevo principio! jejejeje


muy buena historia!


un abrazo, te estuvimos extrañando!

Quien Sabe... dijo...

Da un poco de miedillo, a mi mejor no me habiseis de nada que esas cosas no me dejan dormir :)
Un beso y una alegria tenerte de vuelta

Any dijo...

A mi tampoco me avisen nada, soy peor que Esmeralda!
Porque entré a esta hora a leer esto? Me había olvidado de los "viernes de terror" muejejeej!
Bué, te mando apapachos para conjugar el quiki (el miedito) jajajaj!
=S

el VERDE !!! dijo...

un gusto leerte de nuevo... 1 abrazote.

Héctor dijo...

muy buena historia me gusto... muy bonito y sorpendente te invito al mio http://mismicrorelatos.blogspot.com
soy joven
me gusto de hago segidor

Alexxx dijo...

wau, que forma de comunicarse

Maribel de Morales dijo...

Que bueno saber de tí. Bienvenida.
Un abrazo

Rebelle Chic dijo...

Aaaay no, si me avisaran a mí de esa forma me muero después!! :) Hahaha, un abrazo Nancy!!

paola guillen dijo...

uuuy di mello pero a la vez q lindo por q se fue a despedir...

por cierto nancy se te extraña mucho, mucho, muchoooo