viernes, 9 de octubre de 2009

Visita milagrosa

Hoy me falló la programación del post que les había preparado. Pero bueeee, sigue siendo viernes para los que nos llevan horas de ventaja. Aquí apenas empieza el día.
Ya sé que muchos de ustedes gustan de historias que dan miedo, pero les recuerdo que esa no es la única condición de las historias de los viernes. Este día de la semana lo dejamos para fenómenos paranormales, espantos, aparecidos, hechos sin explicación. Así que la historia de hoy, si bien podría tratarse de un fantasma, tiene algo de dulzura similar a la de hace ocho días. Esta nos la cuenta la doctora Patricia Cortez. Los dejo con ella:

En el hospital general, en pediatría, todas las noches se escuchaba en el área de cancerología, como rodaba una pelota invisible, era el sonido inconfundible de una pelota plástica, rebotaba  y luego rodaba por el corredor, cuando uno bajaba, no había nadie y nada, era por las noches, cuando ya los niños no estaban despiertos.
En los hospitales siempre se habla de aparecidos
Una vez, tuve que llevar a mi hijo, con rotavirus, para que le pusieran suero. Con mi esposo pasamos la noche a su lado, para que no se arrancara el suero, apenas tenía año y medio y estaba asustado.
En un momento a mi esposo le cambió la mirada, luego me dijo "acabo de sentir la mano de un niño sobre mi brazo", y me dijo que era algo como un niño que se asomaba a ver que pasaba con nuestro hijo.
Pablo se calmó y pudimos descansar un rato, aunque el lugar es agobiante con tantos niños enfermos y llantos.
Por la mañana ya había dejado de vomitar y se le había quitado la diarrea, sólo pasamos una noche en el hospital, pero fué algo intrigante el saber cuantos niños habían muerto tal vez en ese lugar.
Patricia Cortez

9 comentarios:

Rochitas dijo...

los viernes historias de miedo???
viajo hacia un lugar mágico, tan de cuento como el suyo.
augurando ver auras en los arboles y deseando encontrar tréboles de 4 hojas...
La espero.

Hilda Guzmán dijo...

:O
los hospitales son cofres llenos de almas...

... pero que miedo que sigan atrapadas ahí

Sonia. dijo...

andamos otra vez con batas blancas por aqui... buuuuhhh!!!...
;0)
es que no hay duda que el ambiente de los hospitales siempre deja tela para cortar y arrancar historias de ahi.
pobre hombre, digo aunque haya sentido una mano de niño,.. era una mano!!! de alguien que ya no esta... que miedo. yo no se que haria, me pasaria a checarme el azucar para ver si no me dio diabetes del susto. =0p

bonito finde nena!
besitos

La Vivi dijo...

Talvez fue un angelito. Los fenomenos paranormales existen aunque no los podamos explicar.

Any dijo...

Los hospitales son lugares tristes por lo general y los infantiles peor, nada mas terrible que un niño enfermo. Suerte que hay médicos y enfermeras dispuestos pasar ese mal trago de verlos asi y ayudarlos a sanar, yo no podría.
Esta historia me dio mas pena que miedo ...
buen finde, besos!

LadyMarian dijo...

La verdad es que me dejó pensando... Se me ocurre que un hospital es un terreno propicio para encontrarse con fantasmas, espíritus o como se llamen.
Besos

Clau dijo...

ay... los hospitales si me dan mucho miedooo!!! aaaaaaaaa!!!!!!

Nancy dijo...

Yo viví en el San Juan de Dios por muchos meses... afortunadamente nunca escuché o vi fantasma alguno.
En realidad en aquella época (1988) no me pareció un lugar triste, ni tenebroso, más bien era un lugar al que habíamos llegado en busca de un milagro... unas, de la ciencia; otras, de dios, pero milagro al fin.

Roberto dijo...

Es una historia conmovedora y muy humana. El hecho de que haya sido la presencia de un niño me hizo estremecer