domingo, 5 de julio de 2009

Boca de calcetín


Aquí en Guatemala llamamos "boca de calcetín" a todos aquellos que cuando abren la boca "meten la pata". Esto le pasó a mi amigo bloguero Aníbal Ruiz (http://www.elchapinesceptico.info/) en esta historia. Diviértanse, disfrútenla y "aprendan la lección", jajaja. Los dejo con él.


Hace como cuatro años, mi esposa me preguntó qué quería para mi cumpleaños y le dije que quería un pastel "volteado de piña" como el que hace mi mamá. Ella, muy atenta, dijo que lo iba a hacer y ya no supe más hasta que el dichoso pastel llegó...

Mi esposa se fue a preguntarle a mi mamá cómo se hacía el pastel "volteado de piña". (Ënfasis en "cómo se hace" no "cómo lo hace usted"...) Mi mamá le dijo que no sabía y la refirió con otra señora que es excelente cocinera.Para hacer el cuento largo corto, mi cuñada que también es excelente repostera llegó a ayudar a mi esposa y se pasaron un día completo sufriendo el bendito "volteado de piña". Llegado el momento de partir el pastel, se partió y lo probé. Nada diplomático y muy tontamente se me ocurrió decir "éste no es, así NO ES COMO LO HACE MI MAMÁ..." Como las señoras entenderán, se volvió la de San Quintín. El resultado es que hasta la fecha de hoy y para siempre, si quiero un pastel de cumpleaños lo haré yo ó lo compraré porque doña Carol no va a hornear un pastelito para mí... :( no son como los de mi mamá...

El acápite a la historia es que mi mamá se mata de la risa hasta el momento, porque el "volteado de piña" que ella hace es un pastel con algo de piña en la masa y rodajitas encima. No hace el verdadero "volteado de piña" porque es muy complicado y toma mucho tiempo.Señores: NUNCA LE DIGAN A SU MUJER QUE LA COMIDA NO ESTÁ "COMO LA DE MI MAMÁ". Es un atajo directito al infierno. Señoras: entiendan a sus maridos. Los pobres somos idiotas de nacimiento.

29 comentarios:

Tamara dijo...

Venía a dejarte un mensaje y me encontré con esta historia...
Jaja, pobre, no le habían contado al hombre que eso no se dice, las veces que habré mandado al hombre de esta casa a comer de la mamá :)
El dibujo, buenísimo, como siempre, lleno de detalles como a mi me gustan :) y me encantaron las expresiones de las caras! La mujer con el cuchillo! jaja
Te mando un beso grande!
Ah! yo venía a contarte que te dejé un premio en mi blog...

Maru Luarca dijo...

¿Qué puedo agregar? La última frase dejada por Aníbal explica todo.
Al mío, lo he enviado varias veces a "ver a su madre" cuando me sale con esas. Parece ser un mal generalizado.

Lena dijo...

jajajajajaja!

Lo cierto es que cuando uno busca un sabor y se encuentra otro, hay desencanto...no importa lo rico que esté lo que nos dan, si no es lo que uno quería, pues no sirve!

Un beso al sufridor de la ánécdota y otro beso para mi champina consentida!

Maria Andree Abadia dijo...

Déjeme decirle que ya había visitado su blog varias veces, pero claro ver la dedicación que se toma en hacer cada dibujo es para quedarse boquiabierto un par de minutos. Estaré pendiente de sus publicaciones. Y bueno que cosa esa la del "volteado de piña" a mi me dejó de gustar esa fruta cuando tuve una mala experiencia con un jugo de lata de ese sabor :S. Agreguemos también que la madre del desafortunado esposo quiso divertirse del infortunio. Como ahora todo lo hacemos o hacen.

Alexxx dijo...

Mi mama tambien hace un volteado de pi;a y la verdad no es complicado, pero recuerdo una epoca que solo ese pastel hacia mi mama, tanto que me aburrio jeje

LUNA dijo...

Pues si, verdaderamente tu amigo es un boca de calcetin, o dicho aqui en España, un mete-patas.... jajaja
Bueno historia, me diverti mucho.
Un besito

.:: DemonStar ::. dijo...

Pobre compañero. Se lo llevo la chin...
Jajaja esas frases nunca se le dicen a la novia o a la esposa, es como firmar sentencia de muerte.

Muy buena la historia.

cristal00k dijo...

Nada, nada Aníbal, su mujer tiene toda la razón. Ay las mamás y sus niños... jajaja
Nancy, eres única con tus ilustraciones.
Besos y un gran apapacho.

Alejandro Ramírez dijo...

Lo mejor es quedarse callado y que salgan con lo que quieran.

Buena la anécdota. Me hizo reír.

Un saludo.

Lujo dijo...

Hola Hola,
La historia de Anibal es fantástica. Me he partido de risa mientras la leía...El pobre tuvo un momento de debilidad al decir esa frase.
No me extraña que la sra. Carol se enfadara...., no sé supongo que se le pasará pronto ;)

Abrazotes enormes para todos!!!

La Vivi dijo...

Que metidota de pata. Pero consuelese Anibal, yo creo que todos los maridos han cometido ese error. Y todos han apendido la leccion rapidito. No conozco a un marido que lo haya hecho mas de una vez.

anna dijo...

AJJAJAA muy buena la historia si, y la verdad tu amigo creo que habra aprendido la leccion y creo que pocas ganas le habran quedado de decirle a su mujer que quiere algo igual que su madre JAJJAJAA !!!

Un abrazo amiga

Antón Abad dijo...

Dígale a su amigo que esa es la peor afrenta que puede hacérsele a una mujer, compararla con otra (y que salga perdiendo), aunque se trate de la mamá de uno de los dos.
¡Qué pardillo!

norma dijo...

Parece que es algo que sucede habitualmente en los matrimonios, lo de " mi mamá lo hacía más rico".
Una tía mía averiguo con mi abuela Angelica como se hacían las croquetas de papa que el marido quería, las cuales eran las mas ricas la de su madre. Con todos los ingredientes las preparó tal cual. Y el tío dijo lo de la boca de calcetín: " no son como las de mi mamá".La venganza de mi tía fué NUNCA MAS TE HAGO CROQUETAS DE PAPA. y nunca más se las hizo.jajaja
Me hiciste acordar con esta historia lo de mis tios.te mando un beso.

norma dijo...

Querida Nancy me olvidé decirte que para que la bandera te mantenga el brillo latente deberas ponerla en la entrada de blog, y no en donde van los gadget.
Ahora para que te quede titilando en la entrada del blog no la copies y pegues.
Abres tu blog y te vas a nueva entrada y ahí arrastras de mi blog (que lo tendrás abierto paralelo ) hacia el tuyo.
Eso lo sabes no? aprietas el botón izquierdo del mouse y arrastras la figurita hasta la mueva entrada y alli lo sueltas. et voila.
Te dejo un beso y la mision de colocar la bandera. un beso.

Nancy dijo...

Jajajaja, por lo visto solo a mí no me pasó. Cuando le conté la historia de Aníbal a mi mamá ella me dijo que mi papá alguna vez le afamó tanto un robalo que hacía su madre, que mi mamá decidió no cocinar pescado. Es cierto... si alguna vez comimos pescado fue filete empanizado, pero contadas veces. El robalo no lo probamos ni de chiste... y hasta ahora me vengo a enterar por qué.

Nicté dijo...

te cuento la peor: una tía mía había escuchado lo de la mermelada de fresa de la mamá de su esposo, así que la invitó a su casa a hacerla, la señora la hizo allí para que la otra la viera y cuando llegó el marido le dijo, por molestar "mirá lo que hizo tu mujer", él la probó y dijo, "está rica, pero no es como la hace mi mamá", la mamá se mataba de la risa, porque ella la había hecho, al final el que quedó mal fué el marido, y nunca lo volvió a decir.

norma dijo...

Nancy
quería saber si habías podido poner la banderita.
tambien decirte que tengo un premio para tí pero ya se me han adelantado a dartelo así que te lo re-re-otorgo porque estas entre mis amigas. te mando un re-re-beso.

Any dijo...

La verdad que este señor estuvo flojo, jajajaj, no se le dice eso a alguien que ha puesto todo su esfuerzo en cocinarnos nuestro plato preferido!
Pero bué, yo suelo ser bastante "boca de calcetín" o metepata asi que no puedo criticar mucho ...
besos y apapachos

el VERDE !!! dijo...

Mi madre dejó de hacer papas fritas en casa por un comentario similar. A mi padre se le ocurrió calificar las papas que había probado, dejando en primer lugar las servidas en los restaurantes de comida rápida y en último sitio las de mi madre...

Sonia. dijo...

jjajaja.. ahora entiendo todo!!!
pero si ya me lo habias dicho, pero necia que no venia!

jajaja, todo cobra sentido!

buenisimo tu blogg!, muy divertido.

=0D

LadyMarian dijo...

Nunca!!! Eso no se dice nunca! Está en el primer artículo del manual para el matrimonio. ;P

Buenísima entrada!!Me reí muchísimo!!

Besotes

Prado dijo...

yo en mi casa, mejor cocino. y si quiero pastel luago o lo compro.

Leonel dijo...

Ahhh… pobre hombre… y lo peor es que uno lo dice con toda la inocencia del mundo, jejejejeje.
Y todavía peor: resulta que la comida de la mamá de uno en realidad tampoco sabe igual que antes, porque el sentido del gusto va cambiando y las cosas que comíamos de niños no nos saben igual de grandes, aunque el recuerdo del sabor queda intacto en nuestra mente. Así que nunca encontraremos una comida que sepa como la de mamá, y este tipo de “metidas de pata” está más que garantizado que seguirán ocurriendo. ;o)

Maribel de Morales dijo...

No soy buena cocinera, así que sospecho que mi pobre esposo siempre que come, no puede evitar el comparar mi comida con la de su mamá (no dudo que lo hace mentalmente ;) aunque para mí es importante saber su opinión.

Lenin S. Márquez S.© dijo...

De verdad que es un suicidio. Yo por lo natural no espero que mi esposa (cuando cocina porque yo también lo hago) haga las comidas como mi mamá, creo que cada quien tiene su forma, soy muy independiente y curioso para esperar siempre lo mismo. Y decirle a alguien que lo que te hizo con amor, horas y sudor es una ?¿%%!!¿¡¡&%%%##, no lo hagan es malo...

Besos!

Zarek dijo...

Muchas gracias por sus comentarios y me encanta que les haya gustado. Un abrazo a Nancy y saludos a todos! Aníbal

chapintocables dijo...

Jajajajajajajajajaj!! Buen provecho!

Luis FIGUEROA dijo...

Aaaaaaaaaaaaah, a mi me encanta el pastel volteado de piña!!