viernes, 13 de febrero de 2009

Un saludo del más allá (II)

Como quien dice nada, es viernes de nuevo. Y los viernes contamos por acá historias de aparecidos y fenómenos de esos que dan ñáñaras.
Pues bien, hoy les contaré una historia que me contó hace muuuuuchos años mi ex suegra, una persona a la que quiero y respeto mucho, y de quien jamás pondría en entredicho sus historias. Como vive lejos, no le pude preguntar detalles y que me confirmara algunos datos, así que se las cuento (detalles más, detalles menos) de la forma como quedó guardada en mi memoria.
Resulta que doña Rosa*, la mamá de mi ex suegra, vivía en la provincia hondureña. Un día que estaba de visita en Tegucigalpa (la capital), se encontró con un conocido a quien no veía desde hacía muchos años.
-¿Don Fulanito, usted por acá? ¿Qué se ha hecho?
Don Fulanitto le respondió que todo bien, y que U y que A y que bla bla bla.
Después de conversar por un rato, doña Rosa se despidió, no sin antes preguntarle a su intelocutor si se le ofrecía algo para sus hijas (que vivían en una localidad cercana a donde ella vivía).
- Por favor, dígales que estoy bien, que las quiero y que se cuiden mucho, etc., etc.,
Al regresar doña Rosa a su casa, pasó por el pueblo de las hijas de don Fulanito para llevarles el mensaje de su papá.
-Doña Rosa, que bueno verla. ¿A qué debemos su visita?
-Acabo de regresar de Tegucigalpa y me encontré con don Fulanito con quien estuve platicando. Les manda saludos, etc., estc.
Las hijas de aquel señor hicieron un gesto de extrañeza.
-Doña Rosa, no bromée por favor...
- No es broma, ¿por qué habría de serlo?
-Porque papá falleció hace X meses (o años, no recuerdo)
-Pues entonces, recen por su alma, llévenle flores. No sean ingratas. Como que ustedes se olvidaron pronto de su papá, si no él no les habría hecho llegar este mensaje.

*Nombre ficticio, aunque en realidad no sé por qué a último momento decidí no colocar el verdadero.

7 comentarios:

Nancy dijo...

¡Recórcholis! No me había dado cuenta de que hoy es "viernes 13"
Apapachos temblorosos

Pedro Alejandro dijo...

Viernes 13 y febrero??? Si es de miedo. Que buena onda compartirnos esas historias. Feliz dia!!!

Pedro Alejandro dijo...

El problema de los blogs es que se despersonifica uno. Mil perdones si no te reconocí en el ascensor.

Gracias por recordarme un poco de educación.

Nancy dijo...

No te preocupes, Pedro, nada qué ver. Lo único que no entendí fue tu última línea, pero no pasa nada.
:o)

Alexxx dijo...

esta historia me recuerda a las de hector gaitan

Teresa Cameselle dijo...

Estas historias que alguien te cuenta en primera persona, asegurándote que pasó de verdad, son las que más miedo dan. Aunque en este caso, me gusta la reflexión que hace la señora y el "tirón de orejas" a las hijas del difunto.
Me ha gustado, Nancy.
Un beso.

Chapolita dijo...

¡Santo Dios!¡Qué miedo! Por cierto cada viernes 13 del año en la Francisco Marroquín hay un club del terror. Se reunen en el jardín, abajo de la biblioteca...bajo la luz de la luna, las velas y un arroyo. Invitan a un escritor o un cuenta cuentos para que compartan historias de miedo, y uno también puede llevar sus historias. Podrías compatir esta que está muy buena. Saluditos,