jueves, 17 de septiembre de 2009

Despistada (elevada a la potencia N)

No me considero una persona rencorosa y creo que en mi vida nunca he odiado a nadie (y espero no hacerlo jamás).
Si sumamos esa característica a otra que me pinta de cuerpo entero: mi eterno despiste, tenemos como consecuencia anécdotas realmente tontas. Como esta que me ocurrió hace un par de semanas y que quiero compartir hoy con ustedes.
Como muchos saben, hace unos meses perdí mi trabajo de nueve años. Aunque nunca me dijeron la causa del despido (argumentaron reorganización de la oficina) yo sé que algo hubo entre líneas y que no fui capaz de interceptar… despistada, al fin.
Indicios tuve suficientes para darme cuenta de que quien actualmente está en mi puesto tenía muchas ganas de desempeñarse en él. No digo que al final él fuera el responsable de mi salida, pero casi podría pensarse…
Lo cierto es que descubrí muchas traiciones y bajezas de su parte, pero aún así nunca lo creí capaz de meterme zancadilla.
Así las cosas, cuando aún trabajaba en aquella empresa, un día entre broma y broma, después de un falso olvido de su parte que me afectaba ante el jefe inmediato superior, le dije al descarado compañerito que “cualquiera juraría que me querés hacer daño”. Respondió medio tartamudeando que había olvidado entregar lo que le pedí porque se le había traspapelado en su escritorio…
Para no hacer largo el cuento, el día que yo fui a recoger mis cosas, el tipo no me dio la cara. Todos los compañeros se acercaron a comentar mi partida y a darme palabras de ánimo… pero él salió de la oficina casi toda la tarde y cuando regresó se refundió en un rincón y de su boca jamás salió una palabra de despedida para mí. “El que calla, otorga”, me dije al recordar de golpe todo aquel rosario de incidentes en los que él me había hecho daño.
En fin, el tiempo ha pasado y yo he vuelto a la docencia universitaria.
Una tarde de estas, al terminar mi clase, fui a devolver los cables y el control de la cañonera a la respectiva oficina. Justo al salir con mis hijas que me acompañaban, me topé con el famoso ex compañerito. Al ver su rostro familiar lo saludé muy feliz como si de un gran amigo se tratara. Mis hijas me preguntaron ¿Quién es él?
-Fulano, les dije.
-¿Cómo? ¿El tipo que te hizo todas esas cosas malas? ¿por qué lo saludaste?
-Ay mis hijas, despistada que soy.
La verdad, no puedo ir con los rencores a flor de piel. Pero creo que tampoco puedo saludar tan amablemente a quien considero un traidor y un mezquino. En fin, como soy de la idea de que la educación no pelea con la gente, pues de plano si me lo vuelvo a encontrar no podré negarle un "buenas noches". Aunque, la verdad, la verdad, ojalá no se vuelva a cruzar por mi camino.

18 comentarios:

La Vivi dijo...

El que nada debe nada teme. Te apuesto que si lo vez de nuevo, de nuevo lo saludas( asi somos nosotras). Me ha pasado con alguien que me causo una situacion similar. La pobre mujer no sabia ni donde meter la cara, pero yo tan tranquila como si nunca me hubiese lastimado. No pense en lo que me habia hecho hasta que quien iba conmigo me pregunto quien era ella, y pense los mismo que tu "QUE DESPISTADA SOY!!"

Any dijo...

Y no está mal, que lo saludes no quiere decir que no recuerdes las trastadas que te hizo; seguramente ese saludo lo hizo sentir una cucaracha porque no se lo esperaba.
Alla el con sus maldades, que disfrute mucho el puesto; la vida es un boomerang, ya le devolverá todo lo que sembró.
En general la gente despistada no es rencorosa, su cabeza siempre está pensando para adelante, en las cosas importantes =P
apapachos!

.:: DemonStar ::. dijo...

Claro que la educación no pelea con nadie. Además, a cada quien lo suyo no?. Considero que es mejor sentirse bien uno mismo y dejar al lado tantos rencores.

Roberto dijo...

Y como reacciono el susodicho??? imagino que se asustó y tartamudeó.......... Es mejor que veas las cosas asi y te rias de esas situaciones....... no vale la pena andar con rencores y lo digo porque a mi si me cuesta saludar a quien me ha hecho algo malo.
Siempre te leo cuidate

norma dijo...

No hay mal que por bien no venga(como dice el refrán) y a ti ser despistada hasta te ha ayudado a saludar al "compañerito"como si nada. jaja.
A mi me han hecho daño similar y la macana es que no puedo olvidar y me hace tan mal que a esa persona si puedo evitarla la evito de saludar.No puedo dejar ser tan mala pero no la perdonaré nunca. Te felicito a tí por perdonar.
Te mando un beso grande.

Julio F. Lara dijo...

Hola Nancy, no es que seas despistada, solo que no guardas rencor en tu corazón, lo cual es verdaderamente apreciable. Pero hay te acuerdas que hay un Dios que todo lo ve. Ánimo mi teacher. Que bueno que regresaste a dar clases, y que bueno que no te dejaste vencer por la adversidad. Al amiguito no creo que lo deje tranquilo su conciencia.

Adolfo Payés dijo...

Un gusto pasar por tus blog todo son muy interesantes..

ya te sigo para poder leerte con mas frecuencia..


Un abrazo
Con mis Saludos fraternos de siempre..

SETH dijo...

cuando sea grande quiero ser como tu, jajajaja, creeme que yo no soy rencorozo, pero creeme que me ha costado esta vez, solo leer lo que te paso, puedo decir que se lo que es, casi la misma historia, y como dicen el que nada debe nada teme, y lo comprobe hace unos dias, fui a traer ciertas cosas olvidadas en mi ex trabajo y mi jefe me demostro que el no tuvo nada que ver, es mas creo que esta arrepentido, pero ni modo, asi son las cosas, yo creo que si todos fueramos un poco mas despistados como tu, seriamos mas felices, no digo que no lo seamos pero al menos tendriamos eso de ser tan lindos como tu, y muuuuuy cierto la educacion no pelea con nadie.

Te cuento ya estoy trabjando, no es lo que yo queria, pero es algo que se me presento justo a tiempo.

Ana Patricia dijo...

jajajajaja, esa Nancy, sí que sos despistada. A veces es bueno ser así. un abrazo

Leon dijo...

Por lo visto hay Brutus por todos lados...

LadyMarian dijo...

Yo no diría que despistada, más bien poco rencorosa. Yo no sé si hubiera podido estar tan tranquila. Te felicito por tu control. ;)
Besos

Nancy dijo...

No, mi corazón, sí fue puro despiste. Yo sé que si lo volviera a ver no podría dejar de saludarlo, pero ¡por dios! no sería tan amistosa, jajajaja

Gracias Any por tus palabras. La verdad es que ese día me enojé conmigo porque primero lo saludé muy cariñosamente y después me acordé de sus trastadas, jajaja, pero, la verdad, la verdad, no las recuerdo con rencor. Pienso que por algo pasan las cosas... en fin. Al menos he disfrutado de mi casa y de mis hijas por muchos meses, eeeeeehhhhhhh

DemonStar, eres increíble. Piensas muy bien... yo todavía me río de mí por ser tan despistada.

Gracias, Robertito, no te imagino rencoroso. No quiero pasar por santa, te aseguro que no lo vuelvo a saludar así de animada, jajaja.

Norma, mil gracias. Qué bonito enfoque. En realidad tienes razón, perdonado ya está. A pesar de sus esfuerzos por hacerme quedar mal, no me consta que él haya sido la verdadera causa. Pero bueeee, está perdonado porque a pesar de mi enojo conmigo por saludarlo así no me siento mal por dentro y no siento que le tenga algún mal sentimiento.


Julious de mi corazón, mil millones de gracias. Sos re lindo y ya sabés que donde quiera que me encuentre, por más lejos que nos ponga el destino, siempre contarás con mi cariño, amistad y admiración. Apapachotes.

Maestrísimo Payés, qué honor tu visita. Mil gracias.

Queridísimo Seth, antes que nada, me alegra mucho saber que estás trabajando. Quizá no sea lo que querías, pero la vida te lo puso en el camino para llevarte a un mejor lugar. Quizá sea algo transitorio, pero siempre es una bendición. Lo importante es cubrir los compromisos y más adelante se verá. Qué rico se siente saber que se te aprecia, que no está en ti la causa de tu salida. Yo te lo dije, si saliste de allí es porque algo mejor te espera. Te vas a recordar de mí. Felicitaciones y apapachos.

Ana Patricia querida, te consta que soy el despiste en persona… te consta, jajaja Y no sé qué tan bueno sea, pero al menos me da para reírme un ratito y, de paso, hacerlos reír…

Querido León, me halaga la comparación, me hiciste sentir súper. Se te agradecen las palabras sobremanera… so lo max, dirían mis hijas.

Insisto, Lady Marian, fue puro despiste… Creo que ahora no lo volvería a saludar igual, aunque no lo dejaría de saludar.

cristal00k dijo...

La maldad y la estulticia, nunca faltan en nuestras vidas. Pero no sé porqué? pienso que tu ex-compañero te da más pena que otra cosa. Bienvenida al club de los despistados incapaces de odiar. Aunque no olvidar...¿verdad?
Besos compañera.

Lujo dijo...

Hola Nancy,
Llego tarde a comentar aunque leí tu relato....
No puedo agreagar nada a lo que has dicho todos los compañeros, pero.....
dicen que "Lo valiente no quita lo cortés". Es decir, aunque se haya comportado como un ***** tú demostraste ser una SEÑORA de los pies a la cabeza y saludaste. Estoy convencido que se moriría de vergüenza en ese momento.

Mil abrazotes gigantescos para ti y TODA la family.

la-filistea dijo...

Nancy: quizá eso sea bueno para estar en paz con uno mismo. Como te dijo alguien "no hay mal que por bien no venga".

Apapachote!!

Rochitas dijo...

Nancy, "que bueno" multiplicado por DOS: primero que haya logrado despegar de una rutina de igualdad de nueve años en repeat, me refiero a su ex trabajo, y luego esta memoria selectiva que seguramente le aliviana la mochila. No sabe lo que daría por "dar vuelta las páginas", como hablo en el post que ud ya leyó.
Yo también la he visto mucho por otros blogs y con unas reflexiones muy sabias en "el sur nuestro".
Un abrazo

paola guillen dijo...

ooh siempre hay personas asi pero como dices no vale la pena guardar rencor ya el universo lo cobrara el que mal hace mal espera de alguna u otra manera.

saludos,

Guillermo dijo...

Siempre me haces reir con tales anécdotas.


Despistes