jueves, 2 de octubre de 2008

Los testigos de Jehová y yo II


Y bueno, ya saben ustedes que soy alérgica a los fundamentalismos en general. Así que los testigos de Jehová no han sido santos de mi devoción por eso y porque escogen los domingos por la mañana para interrumpir mi descanso.
Como ya les conté, al autoproclamarme "adoradora de Satán" me convertí instantáneamente en un objetivo para estas criaturitas del señor, quienes se propusieron salvar mi alma de las llamas del infierno.
Y fue por esa razón que cambié de estrategia y decidí mejor invitarlos a
Rezar el Rosario
Una de esas fugaces y anheladas mañanas de domingo, golpearon mi puerta y, de paso, a mi imaginación. Respiré profundo y salí con mi mejor sonrisa a atender la llamada. Eran dos mujeres. Una joven de aproximadamente 20 años y otra señora como de 50.
-Muy buenos días, saludé alegre y amable (debería estudiar teatro), y, antes de que tuvieran oportunidad de decir algo más, pregunté: ¿ustedes son las personas que vienen a rezar el rosario conmigo?
La jovencita se quedó muda y sólo volteó a ver a la otra que de inmediato respondió:
-No, pero venimos a hablar de (dios, las escrituras o lo que sea, ya ni recuerdo)
-Ah, qué lástima, comenté. Pero si quieren pasen adelante. Rezamos el rosario y después hablamos de (dios, las escrituras o lo que sea que me hayan dicho).
Aunque la jovencita asentía como estando de acuerdo con mi trato, la mayor interrumpió:
-No, señora. No vinimos a rezar el rosario
-Pero si pretenden que las escuche ¿por qué no me van a escuchar a mí? ¿qué les da derecho a pensar que ustedes sí pueden venir a mi casa sin que yo las llame, para obligarme a escucharlas y no quieran atenderme a mí?
La jovencita parecía darme la razón, pero ante la falta de argumentos, la mujer mayor dio la vuelta y me dijo:
-Que tenga usted muy buen día.
En fin... al parecer, me las sacudí por un buen tiempo. Las otras veces que llegaron a mi casa no son memorables. Luego me cambié a mi actual casa que queda muy lejos todavía como para tenerlos todos los domingos molestando.
Eso no significa que no tenga una historia para contarles, pero eso será otro día.

3 comentarios:

El Kontra dijo...

Excelente movida, voy a hacer lo mismo pero como santero y pedir que antes de platicar me ayuden a sacrificar unos pollos o un chivo.

Viajé bastante pero mis domicilios fueron Londres y Turín. Saludos.

Anónimo dijo...

En el post de los testigos I, te comente mis historias con ellos, en este post, me hiciste recordar de como nos quitamos de encima a los misioneros mormones alla en mi pueblo (occidente de Guatemala), cuando llegaban a la casa, los invitabamos a tomar cafe, les deciamos es hora de nuestra refaccion, si desean, podemos tomar cafe con pan y luego nos evangelizan, y los mormones mejor se retiraban...............MaR

Nancy dijo...

jajaja, Kontra, ya imagino la cara de susto con una invitación a sacrificar animalitos.
¿Londres y Turín? ¡qué cosmopolita?

MaR, es cierto, no había leído el comentario de la chinita. En cuanto a la invitación a refacciónar, yo de mormona habría aceptado (qué rico comer)-
¿De qué parte de occidente eres? Yo tengo familia en Xela.
¿Dónde te encuentras ahora, en el mapa?