jueves, 30 de octubre de 2008

Un besito al final de la tarde


A veces he tenido el privilegio de ver lo que otros no ven, incluso a los "invisibles", como bien los llamó elKontra hace poco a los muchachos que viven en la calle y que la sociedad quiere ignorar.

Pues bien, hace unos tres o cuatro años iba yo conduciendo el súper Chevy por la 1a. avenida de la zona 1, buscando la 8a. calle para llegar al Periférico. Cuando me encontraba a la altura de la 9a. calle, vi a mi izquierda a tres jovencitos callejeros sentados a media banqueta compartiendo una bolsa con espagueti que alguien les había regalado.

Como el tráfico iba a vuelta de rueda, tuve tiempo de tomarles la película. La gente pasaba casi encima de ellos, ignorándolos como personas. Eran un estorbo en su camino. Deben haber sido las seis de la tarde, hora pico.

Conforme avanzaba lentamente hacia la 8a calle, los veía ignorar al resto del mundo y charlar e intercambiarse el tenedor plástico por turnos para comer. Eran una joven como de 18 años, un muchacho de unos 19, y un chico de unos 14 años. El muchacho mayor coqueteaba con la jovencita y poco a poco fueron ignorando al adolescente hasta dejarlo comiendo solo.

Como si se tratara de la fuerza de un imán, el muchacho cerró los ojos y acercó sus labios a los de la jovencita que, con rubor en el rostro, cerró los ojos también para recibir aquel besito.

Esa ha sido una de las escenas más conmovedoras que he visto. Me sentí una intrusa de su privacidad y a la vez una privilegiada por haber tenido acceso en el momento justo a una bella escena de amor.

6 comentarios:

Roberto dijo...

Que hermosa oportunidad la que tuviste, me recode de un par de viejitos que vi en el parque de Antigua tomados de la mano, los dos eran pordioseros, pero se cuidaban uno al otro como recien casados.

Lena dijo...

El amor está en todas partes.

Afortunada de ver ese momento mágico, Nancy!

Y yo, afortunada de leerlo aquí.

(Me pareció estar también)


Un abrazo

el Kontra dijo...

Es que se nos olvida que también "los invisibles" son humanos, bonita historia.

Nancy dijo...

Hola amigos. Gracias por sus comentarios, en realidad, como dice Lena, fue un momento mágico, como debe haber sido el tuyo, Roberto.
Kontra, bienvenido, ya te extrañaba demasiado.

Abril dijo...

Se que me merezco un par de bofetadas por esto pero yo cuando miro a una pareja de novios (si, de novios) besarse en la calle en lo oscurito, debajo de un arbol, en un rinconcito, les pito y/o les subo las luces del carro.

jaja!

No no hago por amargada, lo hago por envidia.

Nancy dijo...

Ay, Abril, hoy sí me hiciste reír.
A mí también me dan envidia, pero me la aguanto, jajaja